Estoy tan hueca,
tan vacía,
que hacen nido en mí las cigüeñas
como en el campanario.
Se acuna dentro mío
el canto de una niña,
las sonrisas del parque,
los flirteos de las muchachas en la plaza.
Se me agolpan,
las olas que rompen en la orilla
y la soledad del graznido de gaviotas.
El silencio
también aquí se esconde
cansado de los ecos,
busca un lugar tranquilo
donde pernoctar.
De tu guitarra los acordes
se deslizan,
circulan en la oquedad de mi pecho
y de nuevo se van.
(Solo_Agua, texto agregado el 24-12-2015)
lunes, 27 de febrero de 2017
Instantes
El viento estrellla indulgente contra los ventanales,
grageas patéticas golpeando furiosas, brutales,
insistentes.
Despertarse con miedo, con frío.
En gélida afección recorriendo espalda, extremidades,
huesos.
Al menos la humedad trasmina, cala.
El agua siempre fiel, constante,
presente, sin promesas.
En donde la palabra no vale,
donde un eco se desvanece
como un dulce de nuez y azucar
entre los labios.
Y no queda nada.
Solo la humedad.
Arrecida, generosa.
Abraza espléndida,
apacible,
misericordiosa.
Otrora, una gota.
Persistente, perspicaz.
Musical.
En incesante ritmo inerte,
marchito,
le recuerda a la consciencia
que está ahí,
que no se ha ido.
Un temblor repentino atravieza el alma,
millares de agujas
regresan la figura del cuerpo al lecho,
retorno,
salto.
De un golpe felino,
de pie.
Miro por la ventana.
No todo está perdido.
Enciendo el fogón
de la mañana.
No todo se ha perdido
si me tengo,
si me amo.
Estoy ahí para cuidarme.
Me cuido.
Las llamas danzarinas iluminan
recovecos de mi cuerpo desnudo,
acarician.
Mis propias manos
me circundan,
me tengo.
Tengo todo.
Valiente.
Ya sin miedo.
Texto agregado el 21-01-2017
grageas patéticas golpeando furiosas, brutales,
insistentes.
Despertarse con miedo, con frío.
En gélida afección recorriendo espalda, extremidades,
huesos.
Al menos la humedad trasmina, cala.
El agua siempre fiel, constante,
presente, sin promesas.
En donde la palabra no vale,
donde un eco se desvanece
como un dulce de nuez y azucar
entre los labios.
Y no queda nada.
Solo la humedad.
Arrecida, generosa.
Abraza espléndida,
apacible,
misericordiosa.
Otrora, una gota.
Persistente, perspicaz.
Musical.
En incesante ritmo inerte,
marchito,
le recuerda a la consciencia
que está ahí,
que no se ha ido.
Un temblor repentino atravieza el alma,
millares de agujas
regresan la figura del cuerpo al lecho,
retorno,
salto.
De un golpe felino,
de pie.
Miro por la ventana.
No todo está perdido.
Enciendo el fogón
de la mañana.
No todo se ha perdido
si me tengo,
si me amo.
Estoy ahí para cuidarme.
Me cuido.
Las llamas danzarinas iluminan
recovecos de mi cuerpo desnudo,
acarician.
Mis propias manos
me circundan,
me tengo.
Tengo todo.
Valiente.
Ya sin miedo.
Cuando vienes
Me gusta que vengas
con brisa marina
escurriendo en la frente,
con golpe de espuma,
con la marea...
Me gusta que vengas,
descargues en mi playa
furia de tormenta,
ansia de pleamar...
Y me gusta mirarte,
tenerte
recibirte,
contenerte...
(Solo_Agua, texto agregado el 10-12-2014)
con brisa marina
escurriendo en la frente,
con golpe de espuma,
con la marea...
Me gusta que vengas,
descargues en mi playa
furia de tormenta,
ansia de pleamar...
Y me gusta mirarte,
tenerte
recibirte,
contenerte...
(Solo_Agua, texto agregado el 10-12-2014)
Cariño alado
Tomé un puño de alpiste
y acercándolo a mis labios
lo besé.
—Dicen que no debes
alimentar a las aves.
Lancé mi beso al viento,
a pesar de saber.
(Solo_Agua, texto agregado el 05-10-2015)
y acercándolo a mis labios
lo besé.
—Dicen que no debes
alimentar a las aves.
Lancé mi beso al viento,
a pesar de saber.
(Solo_Agua, texto agregado el 05-10-2015)
Cara para un engreído frívolo (carta para mí)
Carta para una engreído frívolo (Carta para mí):
Lo que menos te ha gustado de mí es ese carácter con tendencia permanente a la melancolía, a la negatividad, siempre dispuesto a analizar y actuar viendo el lado negativo de las cosas, incluso de las que no tienen lado negativo. Así me percibías y "tal vez me equivoque", dijiste: "ojalá!"
Pues no, no te equivocas, por lo menos en agunas cosas. Yo, que me vivo, te puedo decir lo que soy.
Por desgracia o por fortuna he pasado situaciones que no serán agradables a los ojos de muchos, he sufrido (experimentado), sabes de lo que hablo. No busco culpables, hubo un nomento en que creí que lo era yo. Al cabo del tiempo me di cuenta de que al contrario de sentir culpa debía sentirme orgullosa de haber afrontado tales circunstancias y salir victoriosa. Esos elementos han atizado mi nobleza y valentía, me acercan cada día más a mis triunfos personales, que son muchos.
Tengo tanto qué agradecer por el apoyo que he recibido. Alguna vez alguien me dio de comer cuando estaba hambrienta, o me ofreció su casa cuando no tenía donde dormir, o el curar mis heridas... pero levantarme luego de haber caído, incluso después de haber tocado fondo, ese, es solo mérito mío.
Sí, analizo todos los ángulos de las situaciones. Miro al cielo y también procuro mirar al suelo para no golpear mis dedos con una roca, ¿se me puede juzgar por eso? Solo cuento con mis manos para levantarme, debo cuidar mis manos. Solo tengo un corazón y es tan frágil, debo cuidarlo. Solo tengo un corazón, y es tan fuerte que sigue palpitando luego del recuento de los daños. Daños...
¿Tendencia a la melancolía? Quizá eso mismo es lo que me da la oportunidad de ver que las cosas tienen un lado bueno, de siempre trabajar y esperar por que llegue algo mejor. Tu descripción de mi me ha preocupado, me ha hecho incluso pedir ayuda profesional. Pensé que podía estar muy mal, si es que tú lo decías porque hubo un tiempo en que confié demasiado en tí. ¿Qué dice la ciencia de mi?
Mi carácter es positivo y negativo. ¡Jajajaja! Bueno, supongo que eso es estar vivo.
También se me dijo que soy "colérica". Eso es de temperamento "caluroso, rápido, activo, práctico, voluntarioso, autosuficiente y muy independiente." Bueno, eso soy, entre otras muchas cosas más. Algunas podrán parecer defectos, pero una de mis virtudes es encauzar todo eso en forma positiva. Eso no lo podrás negar.
Sí, a veces lloro. Una vez me avergoncé de hacerlo y no olvidaré a una amiga que me dijo que no me avergonzara de tener sentimientos. Nunca más. A veces río, eres testigo.
Allá tú si te sientes mejor de encontrarme todos los defectos del mundo y eso te hace sentir mejor, solo sé que tal vez, cuando tenga tu edad y pueda ser tan desenfadada y despreocupada que no me importe si hago daño a otros; si me enceguezco para solo ver lo que quiero ver y disfrutar sin importarme los demás, no quiero ser así. Prefiero ser humana y no haber dejado tan lejos las emociones como para no ponerme en sus zapatos y poder acariciar sus manos y hacerlos sentir bien con alguna palabra de aliento. Elijo recordar lo que es sentir el dolor para poder estar segura de que el no ser frío y calculador, de no ser perfecto, de que la nobleza vale la pena, aunque a veces sea necesario dejar caer una que otra lágrima.
(Solo_Agua, jueves 24 de diciembre 2015.)
Lo que menos te ha gustado de mí es ese carácter con tendencia permanente a la melancolía, a la negatividad, siempre dispuesto a analizar y actuar viendo el lado negativo de las cosas, incluso de las que no tienen lado negativo. Así me percibías y "tal vez me equivoque", dijiste: "ojalá!"
Pues no, no te equivocas, por lo menos en agunas cosas. Yo, que me vivo, te puedo decir lo que soy.
Por desgracia o por fortuna he pasado situaciones que no serán agradables a los ojos de muchos, he sufrido (experimentado), sabes de lo que hablo. No busco culpables, hubo un nomento en que creí que lo era yo. Al cabo del tiempo me di cuenta de que al contrario de sentir culpa debía sentirme orgullosa de haber afrontado tales circunstancias y salir victoriosa. Esos elementos han atizado mi nobleza y valentía, me acercan cada día más a mis triunfos personales, que son muchos.
Tengo tanto qué agradecer por el apoyo que he recibido. Alguna vez alguien me dio de comer cuando estaba hambrienta, o me ofreció su casa cuando no tenía donde dormir, o el curar mis heridas... pero levantarme luego de haber caído, incluso después de haber tocado fondo, ese, es solo mérito mío.
Sí, analizo todos los ángulos de las situaciones. Miro al cielo y también procuro mirar al suelo para no golpear mis dedos con una roca, ¿se me puede juzgar por eso? Solo cuento con mis manos para levantarme, debo cuidar mis manos. Solo tengo un corazón y es tan frágil, debo cuidarlo. Solo tengo un corazón, y es tan fuerte que sigue palpitando luego del recuento de los daños. Daños...
¿Tendencia a la melancolía? Quizá eso mismo es lo que me da la oportunidad de ver que las cosas tienen un lado bueno, de siempre trabajar y esperar por que llegue algo mejor. Tu descripción de mi me ha preocupado, me ha hecho incluso pedir ayuda profesional. Pensé que podía estar muy mal, si es que tú lo decías porque hubo un tiempo en que confié demasiado en tí. ¿Qué dice la ciencia de mi?
Mi carácter es positivo y negativo. ¡Jajajaja! Bueno, supongo que eso es estar vivo.
También se me dijo que soy "colérica". Eso es de temperamento "caluroso, rápido, activo, práctico, voluntarioso, autosuficiente y muy independiente." Bueno, eso soy, entre otras muchas cosas más. Algunas podrán parecer defectos, pero una de mis virtudes es encauzar todo eso en forma positiva. Eso no lo podrás negar.
Sí, a veces lloro. Una vez me avergoncé de hacerlo y no olvidaré a una amiga que me dijo que no me avergonzara de tener sentimientos. Nunca más. A veces río, eres testigo.
Allá tú si te sientes mejor de encontrarme todos los defectos del mundo y eso te hace sentir mejor, solo sé que tal vez, cuando tenga tu edad y pueda ser tan desenfadada y despreocupada que no me importe si hago daño a otros; si me enceguezco para solo ver lo que quiero ver y disfrutar sin importarme los demás, no quiero ser así. Prefiero ser humana y no haber dejado tan lejos las emociones como para no ponerme en sus zapatos y poder acariciar sus manos y hacerlos sentir bien con alguna palabra de aliento. Elijo recordar lo que es sentir el dolor para poder estar segura de que el no ser frío y calculador, de no ser perfecto, de que la nobleza vale la pena, aunque a veces sea necesario dejar caer una que otra lágrima.
(Solo_Agua, jueves 24 de diciembre 2015.)
La niña y el gato
Una vez una niña que jugaba en el parque escuchó un maullido bebé. Buscó
por el resbaladero, buscó por los columpios y al fin lo encontró. Era
un gatito muy pequeño, con sus pelos chiriscos y unos enormes ojos color
marrón. Le maullaba con esa vocecita tímida que tienen los gatitos,
pero no dejaba de hacerlo ni un instante, la niña no resistió más, lo
levantó y lo llevó a su casa.
Como ya se imaginarán, su mami se puso histérica. La niña supo convencerla -con esa cualidad que tienen las niñas y sí que convence-, prometió vigilar la limpieza y alimentación de su gatito; además, entre sus promesas estaba el enseñarle a leer y a escribir. Así que comenzó a leerle todas las tardes, porque como a ella su mamá le leía todas las noches, estaba totalmente segura de que eso inculcaría en el gatito el gusto por la lectura. La niña ignoraba, que los gatitos no pueden escribir, pero pronto sucedió algo que le demostraría que los gatitos sí entienden la lectura.
Cuando le leía a su gatito, él siempre la miraba con unos enormes ojos poniendo tanta atención que cualquiera diría que el gatito comprendía. Una tarde, mientras la niña leía su cuento favorito al gatito, ésta se fue quedando dormida en la alfombra. Comenzó de pronto a flotar sobre las cosas, notó que no se encontraba el gatito y en un impulso se metió entre las páginas del cuento que leía para ir a buscarlo. Entró en un lugar maravilloso, era un enorme jardín lleno de flores de muchos colores, tenía un sol tibio y el viento le acariciaba las mejillas con un suave aroma a miel.
Anduvo caminando por ahí, de pronto escuchó los dulces maullidos. Siguió los llamados hasta que lo encontró y el gatito le dijo que no tuviera miedo, que estaban en el mundo de las fantasías, ese mundo en el que lo había sumergido con las bellas lecturas que compartía con él. La llevó a caminar por las veredas de flores y llegaron a un río de arcoíris. En el río había peces brillantes nadando y saltando, la niña se sentía muy feliz y reía viendo al gatito jugar con las libélulas azules en la ribera.
Probablemente en ese mismo instante, fue cuando la mamá de la niña entró en la habitación. Le provocó tanta sensibilidad ver la escena de su hija con una sonrisa tan tierna y una carita feliz en su ensoñación, abrazando su gatito con una mano y con la otra sosteniendo apenas el libro abierto en una página llena de colores.
(Solo_Agua, texto agregado el 05/10/2014)
Como ya se imaginarán, su mami se puso histérica. La niña supo convencerla -con esa cualidad que tienen las niñas y sí que convence-, prometió vigilar la limpieza y alimentación de su gatito; además, entre sus promesas estaba el enseñarle a leer y a escribir. Así que comenzó a leerle todas las tardes, porque como a ella su mamá le leía todas las noches, estaba totalmente segura de que eso inculcaría en el gatito el gusto por la lectura. La niña ignoraba, que los gatitos no pueden escribir, pero pronto sucedió algo que le demostraría que los gatitos sí entienden la lectura.
Cuando le leía a su gatito, él siempre la miraba con unos enormes ojos poniendo tanta atención que cualquiera diría que el gatito comprendía. Una tarde, mientras la niña leía su cuento favorito al gatito, ésta se fue quedando dormida en la alfombra. Comenzó de pronto a flotar sobre las cosas, notó que no se encontraba el gatito y en un impulso se metió entre las páginas del cuento que leía para ir a buscarlo. Entró en un lugar maravilloso, era un enorme jardín lleno de flores de muchos colores, tenía un sol tibio y el viento le acariciaba las mejillas con un suave aroma a miel.
Anduvo caminando por ahí, de pronto escuchó los dulces maullidos. Siguió los llamados hasta que lo encontró y el gatito le dijo que no tuviera miedo, que estaban en el mundo de las fantasías, ese mundo en el que lo había sumergido con las bellas lecturas que compartía con él. La llevó a caminar por las veredas de flores y llegaron a un río de arcoíris. En el río había peces brillantes nadando y saltando, la niña se sentía muy feliz y reía viendo al gatito jugar con las libélulas azules en la ribera.
Probablemente en ese mismo instante, fue cuando la mamá de la niña entró en la habitación. Le provocó tanta sensibilidad ver la escena de su hija con una sonrisa tan tierna y una carita feliz en su ensoñación, abrazando su gatito con una mano y con la otra sosteniendo apenas el libro abierto en una página llena de colores.
(Solo_Agua, texto agregado el 05/10/2014)
Hija
Si pudiera escribir para tí,
escribiría una lágrima,
una gota de diamante
que brilla al sol.
Si yo supiera, escribiría para tí,
una sonrisa,
tú sonrisa...
Escribiría esos ojos tuyos
con destellos.
Escribiría tu piel morena,
suave, delicada;
tu cabello castaño,
también lo escribiría.
Pero no sé escribir.
Mi corazón se desespera,
me grita.
Mi emoción se acelera
y frustrada solo atino a besarte.
Abrazo tu ternura,
me la guardo.
Tú me has regalado hoy
en lugar de yo regalarte
...en tu cumpleaños.
(Solo_Agua, 01 de enero 2014)
escribiría una lágrima,
una gota de diamante
que brilla al sol.
Si yo supiera, escribiría para tí,
una sonrisa,
tú sonrisa...
Escribiría esos ojos tuyos
con destellos.
Escribiría tu piel morena,
suave, delicada;
tu cabello castaño,
también lo escribiría.
Pero no sé escribir.
Mi corazón se desespera,
me grita.
Mi emoción se acelera
y frustrada solo atino a besarte.
Abrazo tu ternura,
me la guardo.
Tú me has regalado hoy
en lugar de yo regalarte
...en tu cumpleaños.
(Solo_Agua, 01 de enero 2014)
Y amanece
La tarde se desborda en ayeres,
el clima está cambiando.
Los ultimos
rubios rayos de sol
aun consiguen ser peinados
por los bostezos
de los pequeños en sus cunas.
Estiran los brazos,
los alisan.
Filtrándose van, por la cortina de diamantes
al anochecer.
Las brisas traen fragancia antigua,
arrastran hadas del ocaso.
Ellas dejan su rastro
en el barro del camino,
y un indicio de danza
con las puntas de sus pies
que con dificultad tocan el suelo.
Las horas avanzan
por la vereda, igualmente.
Calla,
silencio.
Solo se escuchan
-luego de los suspiros reprimidos-,
las últimas gotas caer
y el rocío
anunciando la mañana.
(Solo_Agua, texto agregado el 23-09-2014)
el clima está cambiando.
Los ultimos
rubios rayos de sol
aun consiguen ser peinados
por los bostezos
de los pequeños en sus cunas.
Estiran los brazos,
los alisan.
Filtrándose van, por la cortina de diamantes
al anochecer.
Las brisas traen fragancia antigua,
arrastran hadas del ocaso.
Ellas dejan su rastro
en el barro del camino,
y un indicio de danza
con las puntas de sus pies
que con dificultad tocan el suelo.
Las horas avanzan
por la vereda, igualmente.
Calla,
silencio.
Solo se escuchan
-luego de los suspiros reprimidos-,
las últimas gotas caer
y el rocío
anunciando la mañana.
(Solo_Agua, texto agregado el 23-09-2014)
Naturaleza
Probablemente
se acerca una tormenta. Hace un momento que leía al sol y ahora, viento
y nublado oscuro domina el ambiente. Fresco, una tarde intensa y si se
me permite... pasional. Todo se arremolina, el viento arrasa; lleva y
trae. Cada uno sabe si toma lo que va dejando, le permite pasar, o
simplemente, lo se lo pierde.
Lo puedo imaginar, lo conozco bien; en su ausencia lo recuerdo. Quisiera poder compartir los sonidos de esta tarde: El cielo retumba. Si uno camina por este campo se puede llenar los pulmones de esa energía, respirar y contenerla. ¿Qué si nos sorprende en camino la tormenta? Correr no sirve de nada, aun así se regresa a casa totalmente empapado y habrá qué despojarse de las vestiduras. El cuerpo exhala un vapor tibio, se tiene el aliento agitado, el corazón acelerado, la humedad parece invadirlo todo. Se siente sed. Sí, esa sed.
Uno mira por la ventana, añorando. La flora se alegra, todo está verde, lleno de color, las hojas brillan recién lavaditas. Las bestias tienen los ojos chispeantes, encendidos, alertas. Las necesidades más básicas se satisfacen. Supongo que es esa confianza, parte de la placidez del ser. El sentir que se tiene todo resuelto. Asegurar ser proveedor y sentirse protegido (a), en un refugio seguro. Ya la naturaleza tiene las respuestas.
Pero lo que hechiza es, ese lado silvestre, erótico. Lo que vuela, que flota como polen; que derriba nuestras defensas, lo que arrulla y libera el instinto animal. Ahora, simplemente hay que dejarse llevar. Recibir, percibir, dar, fluir. Quizá deseo inconsciente de continuar las especies, de preservar la vida lo que provoca la lluvia, la naturaleza de la que no se escapa.
Texto agregado el 10-08-2016
Lo puedo imaginar, lo conozco bien; en su ausencia lo recuerdo. Quisiera poder compartir los sonidos de esta tarde: El cielo retumba. Si uno camina por este campo se puede llenar los pulmones de esa energía, respirar y contenerla. ¿Qué si nos sorprende en camino la tormenta? Correr no sirve de nada, aun así se regresa a casa totalmente empapado y habrá qué despojarse de las vestiduras. El cuerpo exhala un vapor tibio, se tiene el aliento agitado, el corazón acelerado, la humedad parece invadirlo todo. Se siente sed. Sí, esa sed.
Uno mira por la ventana, añorando. La flora se alegra, todo está verde, lleno de color, las hojas brillan recién lavaditas. Las bestias tienen los ojos chispeantes, encendidos, alertas. Las necesidades más básicas se satisfacen. Supongo que es esa confianza, parte de la placidez del ser. El sentir que se tiene todo resuelto. Asegurar ser proveedor y sentirse protegido (a), en un refugio seguro. Ya la naturaleza tiene las respuestas.
Pero lo que hechiza es, ese lado silvestre, erótico. Lo que vuela, que flota como polen; que derriba nuestras defensas, lo que arrulla y libera el instinto animal. Ahora, simplemente hay que dejarse llevar. Recibir, percibir, dar, fluir. Quizá deseo inconsciente de continuar las especies, de preservar la vida lo que provoca la lluvia, la naturaleza de la que no se escapa.
Cara de sol
- Ven aquí cara de sol, déjame que te abrace. Con esta manta tibia voy a cobijarte.
- Carita de sol, con mis manos esas lágrimas enjugaré. Sonríe.
- Acurrucada en mi regazo, así...así...cierra tus ojitos...duerme. Sht, sht, sht...tranquila, estoy aquí.
[...]La paz de su sueño fue su paz. Mirando la placidez del que duerme con la conciencia tranquila entendió que, la aparente fragilidad de su pequeña hija lo hacía ser fuerte.
(Solo_Agua, 16 de julio 2013)
- Carita de sol, con mis manos esas lágrimas enjugaré. Sonríe.
- Acurrucada en mi regazo, así...así...cierra tus ojitos...duerme. Sht, sht, sht...tranquila, estoy aquí.
[...]La paz de su sueño fue su paz. Mirando la placidez del que duerme con la conciencia tranquila entendió que, la aparente fragilidad de su pequeña hija lo hacía ser fuerte.
(Solo_Agua, 16 de julio 2013)
Efecto insomnio
Esta
noche no hay grillos, sin embargo se escucha un chillido como de
docenas de voces de grillos. No hay grillos, porque yo reconozco el
canto de los grillos. Generalmente son armoniosos de uno o dos cantando
en mi ventana en este tiempo de lluvias. Definitivamente éstos no son
grillos, o por lo menos no son cantos; yo más bien diría que son voces.
Son pequeñas vocecitas que al unísono intentan aturdirme. Están a punto
de lograrlo. ¿Pero, por qué lo hacen?
Giro de un lado al otro, me reacomodo, tapo mis oídos con la almohada. Tengo mis ojos apretados, sudo frío. Casi conteniendo la respiración como si con eso…¿se han ido? Sí, se han ido…ya no se escucha nada. Silencio.
Siento como si el eco de ese ruido se me hubiera quedado grabado. Estoy inquieta, temo que en cualquier momento se escuche de nuevo. Hago memoria auditiva y recuerdo cómo sonaba. Abro los ojos, pongo atención. No. El ruido no se acerca, no lo veo llegar. Sin embargo estoy segura que si me distraigo y me quedo dormida…no… ¡Sí, ahí está de nuevo, lo sabía!
(Solo_Agua, 13 de julio 2013)
Giro de un lado al otro, me reacomodo, tapo mis oídos con la almohada. Tengo mis ojos apretados, sudo frío. Casi conteniendo la respiración como si con eso…¿se han ido? Sí, se han ido…ya no se escucha nada. Silencio.
Siento como si el eco de ese ruido se me hubiera quedado grabado. Estoy inquieta, temo que en cualquier momento se escuche de nuevo. Hago memoria auditiva y recuerdo cómo sonaba. Abro los ojos, pongo atención. No. El ruido no se acerca, no lo veo llegar. Sin embargo estoy segura que si me distraigo y me quedo dormida…no… ¡Sí, ahí está de nuevo, lo sabía!
(Solo_Agua, 13 de julio 2013)
Nezahualcóyotl "¿A dónde iremos?"
¿A dónde iremos?
(Nezahualcóyotl. Texcoco, México, 1402-1472)
¿A dónde iremos
donde la muerte no exista?
Más, ¿por ésto viviré llorando?
Que tu corazón se enderece:
aquí nadie vivirá para siempre.
Aún los príncipes a morir vinieron,
los bultos funerarios se queman.
Que tu corazón se enderece:
aquí nadie vivirá para siempre.
Nezahualcóyotl, perteneciente a la realeza prehispánica, gracias a su grandeza y su personalidad humanista fue gran conocedor y sensible poeta. Recibió una gran educación en la cual recaía la principal cualidad de la nobleza.
Su valentía y sapiencia quedó demostrada cuando tomó el trono de Texcoco, expresando su amor por la naturaleza, su formación intelectual y su alta sensibilidad al plasmarlas en su obra poética y filosófica, así como en la arquitectura de la ciudad.
En su poema "¿A dónde iremos?", refleja de una forma sencilla y simple sugerencias para vivir sin temor a la muerte y con menos apego a la vida. Invita a desprenderse de las cosas materiales, valorando lo que realmente lo vale y evitando sufrir eterna e innecesariamente por situaciones pasajeras, y he aquí la mejor parte, convidando a que "tu corazón se enderece", frase que resulta poética sobremanera, indicando que no hay tiempo para perderlo en tristezas.
Texto agregado el 30-10-2015
(Nezahualcóyotl. Texcoco, México, 1402-1472)
¿A dónde iremos
donde la muerte no exista?
Más, ¿por ésto viviré llorando?
Que tu corazón se enderece:
aquí nadie vivirá para siempre.
Aún los príncipes a morir vinieron,
los bultos funerarios se queman.
Que tu corazón se enderece:
aquí nadie vivirá para siempre.
Nezahualcóyotl, perteneciente a la realeza prehispánica, gracias a su grandeza y su personalidad humanista fue gran conocedor y sensible poeta. Recibió una gran educación en la cual recaía la principal cualidad de la nobleza.
Su valentía y sapiencia quedó demostrada cuando tomó el trono de Texcoco, expresando su amor por la naturaleza, su formación intelectual y su alta sensibilidad al plasmarlas en su obra poética y filosófica, así como en la arquitectura de la ciudad.
En su poema "¿A dónde iremos?", refleja de una forma sencilla y simple sugerencias para vivir sin temor a la muerte y con menos apego a la vida. Invita a desprenderse de las cosas materiales, valorando lo que realmente lo vale y evitando sufrir eterna e innecesariamente por situaciones pasajeras, y he aquí la mejor parte, convidando a que "tu corazón se enderece", frase que resulta poética sobremanera, indicando que no hay tiempo para perderlo en tristezas.
Chihuahua
"Lugar seco y arenoso",
Chihuahua,
"lugar donde se juntan las aguas de los ríos":
Eres tierra de valientes,
portadores orgullosos
de sangre bravía,
impetuosa, ardiente;
de piel curtida y morena,
bajo tu abrasador sol.
Eres tierra de guerreros,
lidiadores,
que defienden lo que es suyo,
luchan por sus ideales
con amor y con lealtad.
Tu nobleza está en la mano
que firme saluda,
en los ojos de tus hijos,
en la mirada honesta
y en la sonrisa franca
que recibe
y generosa siempre da.
Las mañanas perfumas
con tu sabor a manzana
y con el delicado gusto
de bebida de laurel
con rica miel endulzada;
sabes también ser amargo
si la ocasión lo reclama
ofreciendo hospitalario
un buen trago de sotol.
Estado Grande, Chihuahua,
por tu extenso territorio
de razas amalgamadas
que conforman tus raíces;
lo que fuiste y lo que eres,
cosechas de gratitudes,
pertenencia, suelo,
cuna... patria.
(A 300 años de la fundación de la ciudad de Chihuahua, capital del estado con el mismo nombre, México.)
Texto agregado el 12-10-2015
Chihuahua,
"lugar donde se juntan las aguas de los ríos":
Eres tierra de valientes,
portadores orgullosos
de sangre bravía,
impetuosa, ardiente;
de piel curtida y morena,
bajo tu abrasador sol.
Eres tierra de guerreros,
lidiadores,
que defienden lo que es suyo,
luchan por sus ideales
con amor y con lealtad.
Tu nobleza está en la mano
que firme saluda,
en los ojos de tus hijos,
en la mirada honesta
y en la sonrisa franca
que recibe
y generosa siempre da.
Las mañanas perfumas
con tu sabor a manzana
y con el delicado gusto
de bebida de laurel
con rica miel endulzada;
sabes también ser amargo
si la ocasión lo reclama
ofreciendo hospitalario
un buen trago de sotol.
Estado Grande, Chihuahua,
por tu extenso territorio
de razas amalgamadas
que conforman tus raíces;
lo que fuiste y lo que eres,
cosechas de gratitudes,
pertenencia, suelo,
cuna... patria.
(A 300 años de la fundación de la ciudad de Chihuahua, capital del estado con el mismo nombre, México.)
15 de septiembre 2015
La semilla que dormía ha despertado.
No ha muerto, no morirá
si la tibieza de tu entraña le da vida.
Deja que florezca en tí,
deja que la bañe el sol de la esperanza.
Trabaja, inculca, contagia, ama, palpita;
para que no hayan más días sombríos,
para que no haya tinieblas por ausencias.
El cielo se vistió de lentejuelas y plegarias;
aun la noche que pareciera más oscura
brilló de terciopelo y diamantina.
Cantaron al unísono las voces,
nuestras gargantas juntas en un grito,
un clamor que nace desde el alma,
anhelo que se eleva y engrandece.
Es tu labor procurar que sean así todos los días.
Texto agregado el 17-09-2015
No ha muerto, no morirá
si la tibieza de tu entraña le da vida.
Deja que florezca en tí,
deja que la bañe el sol de la esperanza.
Trabaja, inculca, contagia, ama, palpita;
para que no hayan más días sombríos,
para que no haya tinieblas por ausencias.
El cielo se vistió de lentejuelas y plegarias;
aun la noche que pareciera más oscura
brilló de terciopelo y diamantina.
Cantaron al unísono las voces,
nuestras gargantas juntas en un grito,
un clamor que nace desde el alma,
anhelo que se eleva y engrandece.
Es tu labor procurar que sean así todos los días.
Biografía
Mujer,
mexicana. Nací con un alma vieja (quizá por eso me tomo las cosas muy
en serio). Tengo retazos de niña zurcidos a la memoria; experiencias
dulces a las que acudo cuando cierro los ojos. Porque si algo no me
gusta, cierro los ojos. Ante la molestia hablo pausadamente y con voz
baja, odio gritar. Puedo repetir las cosas lentamente varias veces
intentando ser comprendida. Ese es mi grito.
Amo caminar descalza, las duchas calientes y (pecando bastante), prolongadas. Mi lujo es el sol vehemente acariciando mi espalda; adentrarme en mundos distintos mientras el olor a hierba primaveral distrae mis pulmones. Amo ver la nieve caer, la lluvia y el olor a tierra mojada.
Amo los vestidos y las flores...adopto canciones...
Mi mayor temor es la locura, que ultimamente me anda queriendo conquistar...
Quiero parecerme a mí misma aunque pase el tiempo. A pesar de las experiencias, quiero ser yo. Seré algún día la que mire con ternura aunque mis ojos sean ya grises, con la misma capacidad de sonreír y de asombrarme con las cosas pequeñas. La misma, con el mismo amor entre mis manos desbordándose en mi pecho, a un ladito de mi corazón donde siempre habrá un lugar para quien lo quiera ocupar.
Optimista natural, positiva silvestre.
*Respondiendo a una duda: Me molesta la hipocresía y declaro que es lo que más me ha herido. Pero siguiendo mi naturaleza, mi instinto, la filosofía de mi vida; he aprendido a tolerar y comprender esa "cualidad" en las personas y aceptar que no pueden hacer más por su vida, le brindo mi cariño, mi afecto a quien lo necesite. Ahora soy más fuerte gracias a esa experiencia.
(En construcción. Se me antojó cambiar el orden preestablecido para colocar la biografía. Solo un minuto aparecerá en el home este texto, como todos los cuentos que así como vienen, se van. A ratos desaparecen en el limbo de los cuentos, por eso no importa, se quedará en mi muro y acudiré a ella si es necesario editar. Gracias.)
(Solo_Agua, texto agregado el 20-12-2013)
Amo caminar descalza, las duchas calientes y (pecando bastante), prolongadas. Mi lujo es el sol vehemente acariciando mi espalda; adentrarme en mundos distintos mientras el olor a hierba primaveral distrae mis pulmones. Amo ver la nieve caer, la lluvia y el olor a tierra mojada.
Amo los vestidos y las flores...adopto canciones...
Mi mayor temor es la locura, que ultimamente me anda queriendo conquistar...
Quiero parecerme a mí misma aunque pase el tiempo. A pesar de las experiencias, quiero ser yo. Seré algún día la que mire con ternura aunque mis ojos sean ya grises, con la misma capacidad de sonreír y de asombrarme con las cosas pequeñas. La misma, con el mismo amor entre mis manos desbordándose en mi pecho, a un ladito de mi corazón donde siempre habrá un lugar para quien lo quiera ocupar.
Optimista natural, positiva silvestre.
*Respondiendo a una duda: Me molesta la hipocresía y declaro que es lo que más me ha herido. Pero siguiendo mi naturaleza, mi instinto, la filosofía de mi vida; he aprendido a tolerar y comprender esa "cualidad" en las personas y aceptar que no pueden hacer más por su vida, le brindo mi cariño, mi afecto a quien lo necesite. Ahora soy más fuerte gracias a esa experiencia.
(En construcción. Se me antojó cambiar el orden preestablecido para colocar la biografía. Solo un minuto aparecerá en el home este texto, como todos los cuentos que así como vienen, se van. A ratos desaparecen en el limbo de los cuentos, por eso no importa, se quedará en mi muro y acudiré a ella si es necesario editar. Gracias.)
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