Mi nombre es luna,
es rosa,
es sol.
Mi nombre es viento,
es agua,
es cielo...
Mi nombre es maldita,
fácil, bruja, cualquiera.
Mi nombre es secreto,
mito, leyenda.
Mi nombre es tan conocido,
tan sabido,
tan mentira y tan cierto.
Mi nombre hiere y acaricia,
excita y emociona,
mata las ganas,
abandona.
Es lo que he hecho,
lo que no hice;
es lo que otros hicieron en mi.
Mi nombre arde
y se apaga,
se extingue y renace;
renace, siempre.
Mi nombre lo guardas en los labios;
evitas decirlo,
lo callas.
Mi nombre lo gritas por dentro,
te raja, te parte.
Mi nombre esta presente
cuando más intentas olvidarme.
(Solo_Agua, Texto agregado el 19-01-2014)
sábado, 17 de marzo de 2018
Media noche
Siempre a estas horas quiero
acompasar a la tuya, mi respiración. Es el silencio de la calle, la oscuridad de mi cuarto, las paredes, pálidas vírgenes de esta piel. Es ese estante ausente de muñecas. Es la puerta a la que no corrí el cerrojo, espectante. En el pasillo un eco tarareando, mis ojos cerrados imaginantes que te inventan... Será que no existes. |
Texto agregado el 05-12-2017
Vaivén
Inmersa en tu oleaje
mis orillas son pétalos dulces, perfumados, que te alejan y te atraen; alas de mariposa en pares, emulando infinitos. Cubierta de tí, envueltas mis aristas, ungidos los muslos y el vientre de tu simiente marina en un dulce y furioso vaivén. Unidos, borrasca y torbellino, desanudando la espuma de pequeñas muertes trascendiendo a la vida. |
Texto agregado el 17-10-2017
Lo que es mío
Regrésame
murmullos delicados y serenos a tu oído. Los suspiros callados. Regrésame el sudor sobre tu pecho. Las líneas caprichosas de mi cabello en tu brazo; la silueta a contra luz de mis caderas de pie tras la ventana. La lluvia al caer… Regrésame, el vaho de tu aliento al nombrarme en secreto, la respiración entrecortada cuando de mi te acuerdas. Regrésame mi nombre. La luz gris de la mañana, regrésame, y el espejo de agua a nuestro paso. Regrésame la risa. Mi falta de cordura al besar tus manos. Regresa mis cenizas y las últimas líneas de un poema sin final. |
Texto agregado el 27-08-2017
Mi problema
Cuál es el problema, cuál es el problema que tengo tan grande. Habiendo tantas personas en el mundo y yo no puedo definir cuál es mi problema.
El universo siempre se confabula para empatarte con personas iguales que tú, con un problema. Y yo sé cuál es el tuyo, es el tiempo. Yo no tengo ese problema, por lo menos no lo tuve hasta ahora, considerando que el tiempo de “calidad de vida” de una mujer se reduce en una tercera parte al del hombre. Pero desde que esa calidad comenzó en mí, hasta la fecha nunca tuve mucha suerte. Hasta que apareciste… Suerte, se puede decir que suerte, aunque existe la buena suerte y la mala suerte. Aquí es donde saltan los exitosos, los optimistas, los que dicen que la suerte no existe y que nuestro destino es labrado por nosotros mismos. No ha sido mi caso. En verdad que no ha sido mi caso. He trabajado tan duro por todo lo que quiero y no ha sido nada fácil, pero quiero todo lo que tengo, más que tener todo lo que quiero, aun así, me alegro y continúo sin bajar la guardia ni un solo instante. Algo mejor vendrá. Y hoy pensaba solo hace unos instantes, en por qué no te tengo. Y no es que seas el mejor, sino que en su momento lo fuiste, y no sé si al siguiente instante también lo fuiste, sin embargo lo fuiste hace un segundo en el que pensaba en ti y quise hablarte. Pero no te llamé. Pero no te envié mensaje, no te lo dije directamente. Esperaré mejor a que lo leas y te enteres porque estarás aquí, ¡diablos! Sé que estarás aquí. Y te llenarás de soberbia, y no podré evitar que este vómito verbal se describa por sí solo, bueno, esa es la intención. ¿Patética, no? Y luego vendrás y me dirás sintiendo pena ajena: “Borra eso que escribiste, mi Lupita.” Te diré que por primera ocasión, no me importa. No me importa lo que los entes piensen, nadie me mantiene, a nadie le importa más que solo el morbo. ¿Qué más da? También soy solo una imagen premeditada con un nombre supuesto. Esta vez no me importa. Pero no es real lo que uno mismo dice de sí, lo real es lo que no se dice. Eso es lo que en realidad alguien inteligente descubriría, leería entre líneas y nadie tendría la necesidad de decir: “Esto no es real, no me paso a mí, es una historia ficticia”. Mientras tú vendrás a preguntarme: “¿Qué significa todo esto?” |
Texto agregado el 24-08-2017
Repetirse
Sin abrir los ojos, aprieto los párpados a cada estruendo, a cada golpe de esa carga ligera en el pecho. Me estremezco.
Sigo escuchando el asestar de los terrones y la sorpresa y angustia que me causa cada uno, uno a uno en un ritmo casi constante, intermitente. Tal vez se sucedan y se amontonen las paladas. Como redobles de tambor confunden cada latido. Conforme van cayendo me envuelve un cosquillear de piedras y polvo. Me cobija, más fresca que tibia, una capa húmeda. Primero ligera (si me moviera, si levantara los brazos, aun podría removerla), siento cómo el peso incrementa. No sé si me pueda mover, no lo intento porque lo ignoro, me entumo. Aquí la claustrofobia pierde sentido, ¿podría aterrorizar un lugar del que se forma parte? O tal vez, sí. Probablemente asuste más ser parte de algo, que no pertenecer. Silencio. Los latidos, las paladas...se han detenido. La tierra me comprime, me desorienta. Aun así rasguño. De tanto mirar hacia adentro encuentro claridad. ¿A qué podría temer? En cada movimiento se recorre un milímetro de mi carcelero, se hace blando, me abro espacio ante la escasa resistencia. Los movimientos se permiten cada vez mas amplios, como brazadas, como nadando, como volando. No sé si son mis brazos tan fuertes o la oposición se extinguió. Mi respiración sigue contenida, temo inhalar tierra, temo aspirar agua. Como insecto en gelatina, me revuelco en el mismo lugar, no siento, no creo haber avanzado. ¿Hacia dónde lo haría? Caigo en pequeños letargos, creo que sueño, creo que despierto, me estiro, me encojo. Pasa, algo pasa, quizá sea el tiempo. Música de voces. Me espabilo, estoy alerta. El ambiente se convierte en olas, primero suaves, luego intensas. Un remolino me jala de los cabellos y me estrella, me expulsa del cuello de la botella, resbalando suavemente sin dañar el cristal. He salido en un llanto estridente, temblando como una fuente que se rompe. Abro los ojos a la luz, una bocanada de aire y mientras lloro, tú sonríes... |
Texto agregado el 02-03-2017
Carta para un engreído frívolo, carta para mí
Carta para una engreído frívolo (Carta para mí):
Lo que menos te ha gustado de mí es ese carácter con tendencia permanente a la melancolía, a la negatividad, siempre dispuesto a analizar y actuar viendo el lado negativo de las cosas, incluso de las que no tienen lado negativo. Así me percibías y "tal vez me equivoque", dijiste: "ojalá!" Pues no, no te equivocas, por lo menos en agunas cosas. Yo, que me vivo, te puedo decir lo que soy. Por desgracia o por fortuna he pasado situaciones que no serán agradables a los ojos de muchos, he sufrido (experimentado), sabes de lo que hablo. No busco culpables, hubo un nomento en que creí que lo era yo. Al cabo del tiempo me di cuenta de que al contrario de sentir culpa debía sentirme orgullosa de haber afrontado tales circunstancias y salir victoriosa. Esos elementos han atizado mi nobleza y valentía, me acercan cada día más a mis triunfos personales, que son muchos. Tengo tanto qué agradecer por el apoyo que he recibido. Alguna vez alguien me dio de comer cuando estaba hambrienta, o me ofreció su casa cuando no tenía donde dormir, o el curar mis heridas... pero levantarme luego de haber caído, incluso después de haber tocado fondo, ese, es solo mérito mío. Sí, analizo todos los ángulos de las situaciones. Miro al cielo y también procuro mirar al suelo para no golpear mis dedos con una roca, ¿se me puede juzgar por eso? Solo cuento con mis manos para levantarme, debo cuidar mis manos. Solo tengo un corazón y es tan frágil, debo cuidarlo. Solo tengo un corazón, y es tan fuerte que sigue palpitando luego del recuento de los daños. Daños... ¿Tendencia a la melancolía? Quizá eso mismo es lo que me da la oportunidad de ver que las cosas tienen un lado bueno, de siempre trabajar y esperar por que llegue algo mejor. Tu descripción de mi me ha preocupado, me ha hecho incluso pedir ayuda profesional. Pensé que podía estar muy mal, si es que tú lo decías porque hubo un tiempo en que confié demasiado en tí. ¿Qué dice la ciencia de mi? Mi carácter es positivo y negativo. ¡Jajajaja! Bueno, supongo que eso es estar vivo. También se me dijo que soy "colérica". Eso es de temperamento "caluroso, rápido, activo, práctico, voluntarioso, autosuficiente y muy independiente." Bueno, eso soy, entre otras muchas cosas más. Algunas podrán parecer defectos, pero una de mis virtudes es encauzar todo eso en forma positiva. Eso no lo podrás negar. Sí, a veces lloro. Una vez me avergoncé de hacerlo y no olvidaré a una amiga que me dijo que no me avergonzara de tener sentimientos. Nunca más. A veces río, eres testigo. Allá tú si te sientes mejor de encontrarme todos los defectos del mundo y eso te hace sentir mejor, solo sé que tal vez, cuando tenga tu edad y pueda ser tan desenfadada y despreocupada que no me importe si hago daño a otros; si me enceguezco para solo ver lo que quiero ver y disfrutar sin importarme los demás, no quiero ser así. Prefiero ser humana y no haber dejado tan lejos las emociones como para no ponerme en sus zapatos y poder acariciar sus manos y hacerlos sentir bien con alguna palabra de aliento. Elijo recordar lo que es sentir el dolor para poder estar segura de que el no ser frío y calculador, de no ser perfecto, de que la nobleza vale la pena, aunque a veces sea necesario dejar caer una que otra lágrima. (Solo_Agua, jueves 24 de diciembre 2015.) |
Texto agregado el 17-12-2016
Tu nombre, tú
Tú, tu nombre...
Se infiltró en un viaje trasatlántico cruzando un mar y un entendimiento, un pensamiento, una razón. Se escapó de ti, fue polizón en mi equipaje. Tu nombre, tú... Con mi amor como salvoconducto en mí nunca serás extranjero; viajando como siempre de ida y vuelta descubriendo pliegues nuevos de mis labios, intrépido buzo de mis fantasías, como pez de colores te alimentas de mi mano. ---------- Tu nombre, tú... Escapaste de tu lado y al marcharte, ya no te tienes más. Lo siento por ti, por tu desierto. Bebes y no calmas tu sed, huyes los viernes. ¿Quieres que te diga un secreto? Solo existes si mi boca te llama. |
Texto agregado el 13-03-2018
Yo, mi nombre,
mi pasado, mi presente, mi promesa. Y aquel mar que te esperaba, azul tuquesa, como solo espera el mar. Unas ganas inmensas de llorar. Tú, tu risa, tu pasado, tu presente, tus proyectos. Y la vida, que regala desperfectos cuando ofreces la verdad. Unos años de fría realidad. Dos, los dos, tu belleza, nuestra historia, mi locura. Y el espejo que copiaba tu hermosura como nunca imaginé. _____ Y cuando huyo los viernes nunca sé de quien huyo, ni sé si tengo miedo de quedarme o partir. Pero me quedo. Porque quieras o no, siempre te amé. crazymouse |
Texto agregado el 14-03-2018
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