sábado, 17 de marzo de 2018

Media noche

Siempre a estas horas quiero
acompasar a la tuya,
mi respiración.

Es el silencio de la calle,

la oscuridad de mi cuarto,
las paredes,
pálidas vírgenes de esta piel.

Es ese estante ausente de muñecas.

Es la puerta
a la que no corrí el cerrojo,
espectante.

En el pasillo un eco tarareando,

mis ojos cerrados imaginantes
que te inventan...
Será que no existes.
Texto agregado el 05-12-2017

No hay comentarios:

Publicar un comentario