Parecía irreal
no bastó un rosario, tuvieron que ser dos. El elegido para recorrer el paisaje de mi alma. Fuiste tú, a quien yo quería. No podía ser otro pues no tenía tus ojos, mirándome de a poco. Alguien con tus manos, esas manos dibujando mi rostro, con tu índice dando forma a mi nariz y boca. Es que, amanecer contigo es tan sencillo. Solo bastó dejarte amarme, dejarme amarte. Darme permiso de que entraras en mi vida y llegaras a llenarme de colores. Debías ser tú, nadie mas quien como buenos días me despertara con un beso. Quien pasara la noche entre mis sueños. Alguien, con quien hacer el amor entre risas. Fuiste tú, solo tú, con quien quise amanecer... con quien quiero amanecer todos los días. |
Texto agregado el 12-04-2018
No hay comentarios:
Publicar un comentario